Angel Wicky
Fuera de cámara
Los caballos, los libros, la cocina y los senderos tranquilos muestran otra faceta de Victoria Wicky, más allá de sus fotografías profesionales.
Lugares tranquilos y senderos abiertos
En su conversación de 2015 con Tribe Magazine, Wicky habló de recorrer en bicicleta de montaña los senderos de las afueras de Praga. Prefería el campo, lejos del tráfico y de los edificios, y mencionó también correr y nadar entre sus actividades favoritas.
Su posterior entrevista con FHM volvió al atractivo de la naturaleza. Describió el tiempo que dedicaba a su caballo, los paseos y las salidas a montar. Le gustaban los bosques y el mar, así como el sencillo placer de leer bajo un árbol.
Libros, música y creatividad
La lectura aparece de forma recurrente en sus entrevistas. Ya al principio mencionaba publicaciones educativas y científicas, documentales e historias basadas en hechos reales. Aprender y satisfacer su curiosidad formaban parte tanto de su ocio como de la preparación profesional.
En FHM añadió la pintura y los proyectos de bricolaje. Cantar, bailar y escuchar música también figuraban entre sus formas de relajarse. Describió tardes que podían incluir un libro, una conferencia o un pódcast, junto al tiempo que pasaba con su gatito.
Espacio para la cocina
Cocinar y hornear ya estaban entre las aficiones de las que hablaba en 2014. En lugar de señalar un plato estrella, contaba que le gustaba disfrutar de la comida y experimentar en la cocina. Eran actividades a las que volvía entre compromisos profesionales.
En la conversación con FHM, su descripción de un día corriente empezaba con desayuno y café antes de visitar a su caballo, seguida de comida y trabajo en el ordenador. Los animales, las comidas y el aire libre daban a ese relato un ritmo doméstico, más tranquilo que las sesiones de revistas por las que se hizo conocida.